Inesperado...
Esos olores, los colores, los recuerdos...
Revivir el pasado, estar sentanda en la misma silla, sentir el mismo olor, el mismo té, canela...
Pero ahora ya no era la misma lauchita, muchas de mis incognitas se habían resuelto con tan solo
volver a vivirlas con otra perspectiva.
Pero mi flor estaba marchitandose, algo debe significar, y ¿justo ahora?
Cuando llegue ella lloraba porque la vida le dolía, ahí fue cuando comprendí que toda flor debe
marchitarse, pero ¿Por que ella?, siempre preocupada por su viejo veterano, según mi impresion
deben tener 10 años o más de diferencia, pero aun así el vive por ella y ella vive por él.
Ahora siento que parte de mi se muere, ella siendo una mujer tan fuerte, mi niñez se muere con
ella y creo que lo comprendí muy bien, al tomar su mano sentirla débil...
El regalo más grande fue que tatá me reconociera, en su condición, el azar ya le habia borrado toda su memoria, y mi rasgos seguían vivos, en ella... definitivamente fue importante.
Nose si comprendi su dolor, su mala suerte... pero me alegro cuando llego el hombre fantasma y
le pregunto si todo estaba bien, se notaba que la amaba... tantos años juntos, creo que el debe sufrir mucho más que yo con esas lágrimas que salen de sus cansados ojos...
Yo estaba allí como si fuese aquellas tardes larguísimas de hace algunos años, el sol que alumbraba aquella entrada era el mismo, los muebles, el cuadro... pero todo tenía un sabor diferente, ya no había perro, no había kuchen, no tenía cinco años...
Mis tardes eternas se redugeron a cuatro horas, a mi flor postrada, mi viejo sordo y la cocina vacia , revivir todo eso fue demasiado...
"Lauchita haz cambiado, pero te reconocí por tus razgos muy finos", esa frase fue la culpable de que me diera cuenta que todo eso ya quedo atrás, pronto seré una flor como tatá, y mi niñez la debere guardar en una cajita, junto con las tardes, los olores, el sol, el jardín más lindo que alguien pudo cultivar, la voz de tatá, el viejo auto blanco, el televisor, los regalos, la compañia de aquella mujer, que en caso de emergencia me cuidaria hasta que pudiera, pero eso me toca a mi,
intercambiamos de roles, ahora ella es la niña y yo la flor...
Que injusto...
Pero es hora de cerrar el ciclo.
Aquel viejo señor que parecía ser el débil, pasó a ser la voz en aquel hogar, aunque la vida lo amenaze, capitan de guerra... que me recuerda siempre como el pequeño ratón que se escabullía para pasar la tarde entera con sus abuelos de repuesto.
Aquella época seguira ahí en mi cajita, talvez ellos la olviden, la vida es así...
pero son cosas que mi corazón no soporta que se esfumen...
Hoy volvi a revivir mis 5 años, pero la cocina seguía vacía.
Y las tardes seguiran siendo iguales...
¿Porque tan drástico?
1 comentario:
awww
es lindo lo que dice
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