Ayer intente apagar mi luz, con quince pequeñas dagas.
Que tuve en mi boca, pero las deje caer al vacío.
Porque la vida me habia golpeado en el pecho muy fuerte.
Y ahora el destino me lo habia demostrado todo.
No estaba frustrada, estaba devastada, en el suelo, aplastada.
Y mil manos estaban reteniendome ahí.
Y mis propias manos aferradas al suelo.
Ahora ya nose que pasara conmigo, desde el lunes sera todo muy distinto.
saldre de mi jaula, para encerrarme en otra...
Tengo miedooooo ><
No hay comentarios:
Publicar un comentario